Fotografía: Enríquez
Los trabajos para remediar los vertederos de Laureles y Matatlán registran avances diferenciados y todavía enfrentan retos para cumplir con los compromisos establecidos, informó el Procurador Estatal de Protección al Ambiente, Iker Frangie Martínez Gallardo.
En Laureles, las labores a cargo de Caabsa Eagle presentan un avance general del 65 por ciento. La conformación de taludes y terrazas registra un 50.89 por ciento, mientras que la cobertura final de residuos alcanza avances de 9.63 por ciento en terrazas y 1.89 por ciento en taludes.
Uno de los componentes principales es el sistema para el manejo de lixiviados. La construcción de un cárcamo registra un 23 por ciento de avance y el despalme del área alcanza 49.3 por ciento. Además, la instalación del equipo de bombeo, que ya fue adquirido en su totalidad, presenta un progreso del 85 por ciento.
En Matatlán o Coyula, la situación es más complicada. El proyecto acumula un avance de 45 por ciento, por lo que las autoridades reconocen un retraso en las labores, también responsabilidad de Caabsa Eagle.
Aunque la conformación de taludes y coberturas alcanza un 70 por ciento, la cobertura final avanza a un ritmo menor, con 20 por ciento en terrazas y 15 por ciento en taludes. En tanto, el sistema de manejo de lixiviados registra un 50 por ciento de avance en la instalación de geomembranas y equipos de bombeo, además del tendido eléctrico y la planta fotovoltaica que permitirá alimentar la infraestructura mediante energía solar.
Frangie Martínez señaló que no está contemplada una prórroga para el cumplimiento del plazo de 24 meses establecido para la remediación de Matatlán.
El funcionario recordó además que Caabsa Eagle mantiene una garantía por 340 millones de pesos, recurso que podría hacerse efectivo en caso de incumplimiento de los plazos y obligaciones pactadas.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre ambos proyectos, con el objetivo de que los trabajos pendientes se concluyan y permitan avanzar en la recuperación ambiental de los antiguos vertederos y en la reducción de riesgos para las comunidades cercanas.

