Fotografía: Redacción CIgdl.
Ciudad de México.— Bajo el argumento de la soberanía y el humanismo, el gobierno de México decidió mantener intacta su política de cooperación con Cuba, pese a las objeciones de Estados Unidos. Sin embargo, la postura defendida por la presidenta Claudia Sheinbaum abre un debate incómodo: ¿hasta qué punto esta decisión responde al interés nacional y no a una visión ideológica que ignora prioridades internas?
Sheinbaum justificó el respaldo a La Habana apelando a una relación histórica que se remonta a 1959 y a la necesidad de aliviar el sufrimiento del pueblo cubano frente al bloqueo económico. No obstante, el discurso humanista contrasta con la realidad mexicana, donde persisten carencias en el sistema de salud, escasez de medicamentos, crisis energética y múltiples demandas sociales sin resolver.
El envío de petróleo a Cuba y la contratación de médicos cubanos —acciones recientemente cuestionadas por funcionarios estadounidenses— son presentadas como gestos de solidaridad internacional. Pero críticos señalan que estos recursos podrían destinarse a fortalecer servicios públicos en México, particularmente cuando hospitales nacionales enfrentan falta de personal, equipo e insumos básicos. Además, los contratos con médicos cubanos han sido señalados por su opacidad y por canalizar pagos al gobierno de la isla, no directamente a los profesionales.
A ello se suma el riesgo diplomático y económico de tensar innecesariamente la relación con Estados Unidos, principal socio comercial de México. Minimizar el impacto de estas decisiones en la relación bilateral parece una apuesta arriesgada en un contexto global de incertidumbre económica.
“La postura de México con relación a Cuba se va a mantener”, afirmó la presidenta. La pregunta que queda en el aire es si esa firmeza también se sostendrá cuando los costos —políticos, económicos y sociales— recaigan sobre los ciudadanos mexicanos, quienes siguen esperando que el humanismo del gobierno se traduzca, primero, en soluciones dentro de sus propias fronteras.


