Fotografía: Redacción CIgdl.
El coordinador de Desarrollo Económico de Puerto Vallarta, Mauro Garza, reconoció que el anuncio tomó por sorpresa a distintos sectores, por lo que comenzaron reuniones y consultas con autoridades educativas y representantes turísticos para analizar el impacto de un eventual ajuste al calendario escolar.
El funcionario explicó que también se mantiene comunicación con empresarios hoteleros y autoridades estatales para definir estrategias y conocer el alcance de la decisión, especialmente en destinos turísticos donde un periodo vacacional anticipado podría representar un incremento en la actividad económica.
En contraste, asociaciones de escuelas privadas rechazaron la posibilidad de modificar el calendario académico y advirtieron que sus planteles mantendrán actividades normales conforme al programa originalmente establecido. Organismos educativos señalaron que reducir el ciclo escolar implicaría incumplir con el número mínimo de días efectivos de clases establecidos en la Ley General de Educación.
Además del debate académico, madres y padres de familia expresaron inquietud por la falta de alternativas para el cuidado de menores en caso de concretarse un cierre anticipado de clases, especialmente entre trabajadores que no cuentan con opciones de apoyo durante jornadas laborales.
Mientras continúa la discusión, distintos sectores coinciden en que cualquier modificación deberá aplicarse con planeación y coordinación para evitar afectaciones a estudiantes, familias y actividades económicas


