Fotografía: Enríquez
En una operación que revela la magnitud del mercado negro en el sector salud, las autoridades sanitarias y federales lograron desmantelar una red de laboratorios y farmacias clandestinas que operaba en el Área Metropolitana de Guadalajara, distribuyendo pseudomedicamentos y ofreciendo servicios médicos sin regulación ni supervisión oficial.
La Fiscalía de Jalisco aseguró el pasado 2 de mayo un laboratorio en la colonia Valle del Fortín, en Zapopan, perteneciente a la empresa “Ultrafactor Laboratorios”, que producía hasta 10 mil cápsulas y 5 mil soluciones intravenosas diarias. La instalación funcionaba con una licencia sanitaria apócrifa y sin responsable sanitario, operando desde hace al menos dos años. En el lugar se hallaron productos etiquetados como tratamientos milagro para prevenir enfermedades como cáncer y COVID-19, que carecían de respaldo científico y autorización oficial.
El titular de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal), José Antonio Muñoz Serrano, informó que esta red no solo abastecía a la región, sino que también distribuía sus productos a otros estados del país, constituyendo una “red nacional” de comercio ilegal. Además, se detectaron varias farmacias en Tlajomulco y Zapopan que, en la parte trasera, contaban con camillas para administrar soluciones intravenosas a los pacientes, en algunos casos sin la supervisión adecuada.
“Estas farmacias tienen una característica: en la parte trasera, después de donde se encuentra el medicamento a la venta, hay camillas para recibir a las personas y aplicarles soluciones con estos productos […]. Hoy hemos desmantelado una red de farmacias y de productos, que seguramente iba a acabar con la vida de una persona”, advirtió Muñoz Serrano.
La investigación también permitió identificar y asegurar otros dos laboratorios clandestinos en Zapopan y en la colonia Providencia, en Guadalajara, donde se realizaban procedimientos de hospitalización y aplicación de tratamientos con células madre y sueros vitaminados, en viviendas adaptadas como clínicas ilegales.
Las autoridades trabajan en coordinación con las Comisiones contra Riesgos Sanitarios de otros estados para rastrear y asegurar los productos distribuidos por esta red. Hasta ahora, se ha obtenido la base de datos de la empresa involucrada, lo que ha permitido identificar a los puntos de venta y a los clientes, además de seguir la pista a otros establecimientos ilegales.
El comisionado Muñoz Serrano destacó que el crimen organizado en este sector no deja rastro fiscal y que la lucha contra estas prácticas requiere la denuncia ciudadana y la colaboración interinstitucional. “Tenemos dos laboratorios ya asegurados y dos farmacias, pero seguimos buscando para desmantelar toda la red y proteger la salud de la población”, concluyó.

