Fotografía. Redacción CIgdl.
La crisis en Medio Oriente se agudiza tras una nueva advertencia de la Guardia Revolucionaria de Irán, que anunció posibles acciones contra empresas de Estados Unidos a partir del 1 de abril, en respuesta a lo que considera amenazas a su soberanía.
De acuerdo con reportes de medios estatales, las medidas podrían activarse si se registran nuevos ataques o atentados contra altos funcionarios iraníes. En la lista de compañías señaladas figuran gigantes como Microsoft, Google, Apple, Intel, IBM, Tesla y Boeing, a las que acusa de actividades de espionaje. Incluso, se ha recomendado a sus trabajadores evitar acudir a sus centros laborales ante posibles riesgos.
El anuncio ocurre en un contexto de creciente inestabilidad regional, marcado por ataques recientes a embarcaciones en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético global. Entre los incidentes más recientes destaca el incendio de un petrolero cerca de Dubái, que encendió alertas internacionales.
La tensión aumentó tras bombardeos realizados a finales de febrero por fuerzas de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, lo que provocó una cadena de amenazas y advertencias entre las partes involucradas.
En este escenario, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que su país podría atacar infraestructura energética iraní si no se alcanza un acuerdo y si no se garantiza la libre navegación en el estrecho de Ormuz.
Reportes recientes señalan que Irán ya habría limitado parcialmente el tránsito en esta vía estratégica, incrementando la incertidumbre en los mercados internacionales y elevando el riesgo de un impacto económico global, especialmente en los precios del petróleo.


