Fotografía: Redacción CIgdl.
En el marco del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, especialistas del Hospital Civil de Guadalajara advirtieron que el retraso en la detección de padecimientos como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn puede derivar en complicaciones severas, hospitalizaciones frecuentes y un deterioro considerable en la calidad de vida de los pacientes.
Durante una conferencia, el gastroenterólogo Carlos Zacapantzi Carrillo explicó que estas enfermedades afectan el aparato digestivo y, en muchos casos, pueden tardar hasta cinco años en ser diagnosticadas debido a la complejidad de sus síntomas y a que suelen confundirse con otros trastornos gastrointestinales.
Entre las principales señales de alerta destacan el dolor abdominal persistente, diarrea constante, presencia de sangre en las evacuaciones y manifestaciones fuera del intestino, como problemas en articulaciones, ojos y piel. El especialista señaló que para confirmar el diagnóstico es necesario realizar estudios de laboratorio, resonancias, tomografías, ultrasonidos intestinales y endoscopías con biopsias.
Por su parte, Juan Manuel Aldana Ledesma destacó que el tratamiento debe enfocarse no solo en controlar la inflamación, sino también en atender el impacto emocional, nutricional y social que enfrentan quienes viven con estas enfermedades.
Los médicos alertaron además sobre el riesgo de desarrollar cáncer de colon y otras neoplasias gastrointestinales cuando la inflamación intestinal permanece activa por largos periodos, por lo que insistieron en mantener vigilancia médica constante y apego al tratamiento.
Finalmente, los especialistas recomendaron evitar la automedicación y el consumo de suplementos sin supervisión profesional, ya que podrían agravar los síntomas o provocar recaídas. Coincidieron en que la detección oportuna y el seguimiento integral son fundamentales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.

