Ante los retos comerciales que enfrenta el campo mexicano, los países de Oriente Medio representan una alternativa para diversificar las exportaciones agroalimentarias y reducir la dependencia de mercados tradicionales.
La Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio (CAMIC) señaló que el crecimiento poblacional, el turismo y la urbanización en la región han elevado la demanda de alimentos, mientras que diversas naciones enfrentan limitaciones para producirlos localmente.
Frutas, hortalizas, garbanzo, aguacate, berries, limón y productos saludables figuran entre los alimentos mexicanos con oportunidades de expansión en estos mercados.
La CAMIC destacó que, para consolidar esta presencia, las empresas deberán conocer los requisitos regulatorios, canales de distribución y condiciones de acceso de cada país, además de desarrollar estrategias comerciales de largo plazo.

