Paquete Económico 2027: más gasto social y una meta de 2%

Paquete Económico 2027: más gasto social y una meta de 2%

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• Hacienda prevé una expansión de al menos 2% en 2027, inflación controlada y más gasto social; Banamex ve una economía que mejora, pero México Evalúa exige mayor transparencia, evaluación y calidad en el uso de los recursos públicos.

La Secretaría de Hacienda entregó este martes al Congreso el Paquete Económico 2027 con una apuesta clara: México puede crecer más sin abandonar la disciplina fiscal ni la política social que ha definido a la actual administración.


El Gobierno estima que la economía crecerá al menos 2% el próximo año, por encima de lo previsto para 2026, impulsada por el consumo, la inversión pública y privada y una mayor contribución del sector externo. También anticipa condiciones financieras más favorables y una mayor certidumbre comercial.
El escenario oficial es, por tanto, optimista.


Pero cuando se contrasta con las previsiones privadas, aparece una diferencia que no es menor. Banamex acaba de mejorar marginalmente su pronóstico para 2026, de 1.3% a 1.4%, aunque mantiene para 2027 una expectativa de apenas 1.7%. Es decir, Hacienda apuesta por un crecimiento de cuando menos 2%; Banamex todavía ve una economía por debajo de esa meta.


La diferencia no está únicamente en una décima o tres décimas del PIB. Está en la capacidad de la economía para generar un crecimiento sostenido.
Banamex reconoce señales favorables: mayor dinamismo del consumo, recuperación de la construcción y un sector externo que ha sorprendido positivamente. Para 2026 estima incluso un superávit comercial de alrededor de 13 mil 500 millones de dólares.


Pero la inversión privada sigue siendo el punto débil.
La inversión fija crecería 1.5% este año y 2% en 2027, mientras las empresas mantienen cautela frente a la incertidumbre externa —T-MEC, aranceles y reglas de origen— y a factores internos que todavía no terminan de generar las condiciones de certidumbre necesarias para comprometer capital de largo plazo.
Ahí está la principal contradicción del escenario oficial: el Gobierno espera que la inversión privada sea uno de los motores del crecimiento, pero precisamente esa inversión es la que todavía avanza con mayor cautela.
Inflación: Hacienda también apuesta por un escenario favorable.


El Gobierno plantea un entorno de mayor estabilidad de precios y mejores condiciones financieras. Banamex, sin embargo, estima que la inflación cerrará 2026 en alrededor de 4%, todavía por encima del objetivo de Banco de México, con una inflación de servicios cercana a 4.4%.
El escenario supone que la política monetaria podrá continuar relajándose, aunque Banamex mantiene una tasa de referencia de 6.50% para el cierre de 2026 y para 2027.


Por eso, la recuperación prevista por Hacienda depende también de que las condiciones financieras efectivamente mejoren y de que la inflación permita reducir el costo del dinero sin generar nuevas presiones.
Más bienestar, más gasto social
El otro gran componente del presupuesto es el gasto social. Hacienda garantiza incrementos por encima de la inflación para todos los Programas para el Bienestar y asigna 1.025 billones de pesos a los programas prioritarios, equivalentes a 2.6% del PIB.


La mayor partida corresponde a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, con 543.5 mil millones de pesos; le siguen 210.6 mil millones para programas y becas educativas, 37.4 mil millones para la Pensión para Personas con Discapacidad y 5 mil millones para Salud Casa por Casa.
Además, el Gobierno reporta aumentos de 10.7% en educación, 13% en ciencia, 11.3% en salud y 11.5% en seguridad.


El dato político tampoco es menor: 2027 será año de elecciones intermedias. En ese contexto, mantener y ampliar los programas sociales garantiza que una de las principales banderas de la Cuarta Transformación conserve recursos crecientes justamente cuando el Gobierno enfrentará una nueva evaluación en las urnas.
No significa que el gasto social tenga necesariamente una finalidad electoral. Sí significa que su peso político y presupuestario será particularmente relevante en un año electoral.
El problema no es sólo cuánto se gasta
Y aquí entra México Evalúa con una advertencia que va más allá de las cifras presupuestarias: no basta con recaudar más ni con aumentar el gasto; hay que demostrar qué resultados produce cada peso público.
La organización ha planteado la necesidad de vincular evidencia, costos, objetivos y resultados de las políticas públicas. El incremento de los ingresos tributarios, por sí mismo, no garantiza mejores servicios; de la misma manera, una reducción de los homicidios no significa automáticamente que exista una pacificación efectiva.


El mensaje es particularmente importante frente al Paquete Económico 2027, porque Hacienda calcula que los ingresos tributarios alcanzarán un máximo histórico de 15.9% del PIB, sin crear nuevos impuestos, mediante una mayor eficiencia recaudatoria y el combate a la evasión y la elusión. La pregunta, entonces, es inevitable: ¿cómo se va a demostrar que esos mayores ingresos se están convirtiendo en mejores resultados?
La apuesta fiscal


Hacienda también plantea reducir gradualmente el déficit. Los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicarán en 3.9% del PIB en 2027, una reducción acumulada de 1.8 puntos respecto de 2024. El objetivo es preservar la estabilidad macroeconómica y mantener la deuda en una trayectoria sostenible.
Pero aquí aparece otro riesgo: que la consolidación fiscal termine presionando nuevamente a la inversión pública, justo cuando la inversión privada todavía no recupera suficiente fuerza.


El Gobierno anuncia una inversión pública y mixta de 5.7 billones de pesos entre 2026 y 2030 para infraestructura energética, hídrica y de transporte. La apuesta es que ese gasto no sólo genere actividad en el corto plazo, sino que amplíe la capacidad productiva del país.
El reto será convertir esa inversión en infraestructura útil, productividad, crecimiento permanente y certidumbre para que la inversión privada partcipe.


Porque México no enfrenta hoy una economía en crisis. Enfrenta algo más complejo: una economía que mejora, pero todavía no encuentra la velocidad necesaria para crecer con fuerza.
Hacienda apuesta por un escenario de mayor crecimiento, menor déficit, inflación controlada y más gasto social. Banamex reconoce una mejoría, pero mantiene una perspectiva más moderada. Y México Evalúa coloca la discusión en otro nivel: no sólo cuánto crecerá México, sino qué tan bien utilizará el Estado los recursos que recauda y qué resultados podrá demostrar.


Al final, el desafío del 2027 no será únicamente cuadrar las cuentas públicas ni cumplir con una meta de crecimiento. Será conseguir que el gasto social proteja a las familias, que la inversión pública genere capacidad productiva y que la inversión privada vuelva a confiar.
Porque crecer 2% puede ser una buena noticia. Lo verdaderamente importante será saber si México puede crecer más y, esta vez, convertir ese crecimiento en productividad, inversión y mejores resultados para la población.


@JErnestoMadrid
jeemadrid@gmail.com

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