Fotografías: Cortesía SEP /Redacción CIgdl.
La fallida intención de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 exhibió fuertes críticas contra el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, luego de que la propia SEP tuviera que dar marcha atrás a una propuesta que generó incertidumbre entre padres de familia, docentes y autoridades educativas de todo el país.
Después de más de cinco horas de reunión entre representantes educativos de las 32 entidades federativas, se determinó por unanimidad mantener sin cambios el calendario escolar oficial, por lo que las clases concluirán el próximo 15 de julio de 2026 y no el 5 de junio, como inicialmente se había planteado.
La propuesta impulsada por la SEP argumentaba que las altas temperaturas y la realización del Mundial FIFA 2026 hacían necesario reducir el calendario escolar; sin embargo, la iniciativa provocó molestia entre diversos sectores educativos que señalaron falta de planeación y una decisión apresurada por parte de las autoridades federales.
Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró públicamente que el anuncio realizado días antes no correspondía a una medida definitiva, sino únicamente a una propuesta en análisis, situación que incrementó las críticas hacia el manejo del tema por parte del titular de la SEP.
Durante la sesión extraordinaria, Mario Delgado defendió la iniciativa al asegurar que después del 15 de junio muchas escuelas permanecen abiertas “sin un verdadero propósito pedagógico” y se convierten únicamente en espacios administrativos. Sus declaraciones también generaron inconformidad entre docentes y padres de familia, quienes consideraron que minimizó la función educativa y social de las escuelas.
En estados como Jalisco, autoridades estatales manifestaron abiertamente su rechazo a la modificación. El gobernador Pablo Lemus Navarro insistió en que reducir el calendario afectaría el aprendizaje de niñas y niños, además de complicar la organización familiar y laboral de miles de padres de familia.
Tras el revés a la propuesta, la SEP confirmó que el calendario escolar continuará sin modificaciones y que el inicio de las vacaciones de verano se mantiene programado para el 16 de julio. Mientras tanto, el episodio dejó cuestionamientos sobre la conducción de la política educativa federal y la falta de consenso previo antes de anunciar cambios de alto impacto nacional.

