A casi medio año de iniciadas las labores de saneamiento en los rellenos sanitarios de Los Laureles y Matatlán, el Gobierno de Jalisco informó que los trabajos presentan un avance global del 8%, pese a un retraso de dos semanas en el cronograma inicial.
De acuerdo con el procurador estatal de Protección al Ambiente, Iker Frangie, las lluvias del temporal fueron la causa principal del atraso en las obras del vertedero de Los Laureles, donde se ha logrado colocar 2 mil 747 metros lineales de malla perimetral y un 70% de avance en el desmantelamiento de la antigua planta de separación, cuya conclusión está prevista para 2026.
Entre los progresos reportados también se encuentra la intervención de la superficie de monovolumen de residuos y la conclusión de estudios de factibilidad para instalar equipos de bombeo y una planta fotovoltaica. Estos trabajos, explicó Frangie, buscan mejorar la gestión de los lixiviados, líquidos contaminantes que continúan filtrándose hacia cuerpos de agua cercanos como el Río Santiago.
“Se tiene que hacer un mejor manejo de los lixiviados para evitar que siga habiendo filtraciones a los diferentes cuerpos de agua”, subrayó el funcionario.
El procurador reconoció que en ambos vertederos aún persisten escurrimientos y que los cárcamos se encuentran saturados, lo que mantiene el riesgo de contaminación.
En el caso del vertedero de Matatlán, el avance ha sido menor, aunque Frangie aseguró que la próxima semana iniciará el ingreso de maquinaria para acelerar las labores.
Ambos sitios se encuentran cerrados desde 2021 y 2023, respectivamente, pero las acciones de rehabilitación se habían mantenido inconclusas hasta que, en junio de este año, se firmó un acuerdo reparatorio que obliga a la empresa Caabsa Eagle —operadora de ambos rellenos— a completar la remediación en un plazo máximo de 24 meses.
En caso de incumplimiento, la compañía deberá pagar una sanción de 341 millones de pesos.
El Gobierno estatal reiteró que continuará supervisando las obras para garantizar que se cumpla el calendario establecido y que los antiguos vertederos de Tonalá dejen de representar un riesgo ambiental para la región.


