Fotografía: Redacción CIgdl/Archivo

Representantes de partidos políticos piden garantizar la integridad de los procesos electorales tras escándalos de irregularidades.
En medio de un clima de desconfianza y polémica, Edgar Rábago Bricio, representante del partido SOMOS ante el Instituto Electoral y Participación Ciudadana del Estado, ha hecho un llamado urgente a los organismos electorales locales para llevar a cabo investigaciones rigurosas sobre presuntas irregularidades en compras y licitaciones realizadas entre 2023 y 2026. Su declaración surge tras el escándalo que salpicó a la expresidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei Zabala, y la revelación de contratos millonarios otorgados a empresas que mantienen vínculos con el controvertido empresario José Alfredo Hernández Casillas.
Rábago Bricio sostuvo que es imperativo desechar cualquier señal de presión o injerencia que pueda favorecer a ciertos proveedores. “Los señalamientos sobre presuntas irregularidades deben encender las alertas y motivar una revisión seria de los procedimientos administrativos y financieros”, instó el representante, subrayando que la transparencia es esencial para restaurar la confianza del público en las instituciones electorales.
En sintonía con esta exigencia, Jorge Sebatián Samaue Jiménez, representante del PRI Jalisco, también llamó a fortalecer la imparcialidad y autonomía del Instituto Electoral local. “No podemos permitir que los organismos electorales se conviertan en una extensión de Morena o del partido que esté en el poder. Es fundamental defender la independencia de estas instituciones”, afirmó.
El escándalo ha suscitado un debate sobre la necesidad de garantizar un proceso electoral libre de influencias. Las acusaciones de favoritismo hacia empresas con conexiones políticas podrían tener repercusiones significativas en la percepción pública y en la legitimidad de las próximas elecciones.
Los organismos electorales locales se enfrentan así a una nueva prueba de su compromiso con la transparencia y la integridad en la gestión de recursos y contratos. La espera por resultados concretos y una revisión exhaustiva de las irregularidades señaladas es ahora más crucial que nunca en la búsqueda de garantizar un proceso democrático justo y equitativo.
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