Fotografía: Enríquez
El Gobierno de Jalisco puso a consideración del Congreso del Estado una iniciativa para sustituir el actual acueducto Chapala-Guadalajara, con una inversión estimada en 11 mil 922 millones de pesos, bajo el argumento de que la infraestructura existente ya rebasó su vida útil y representa un riesgo para la continuidad del suministro en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Durante la presentación, los secretarios de Hacienda, Luis García Sotelo, y de Gestión Integral del Agua, Ernesto Marroquín Álvarez, señalaron que el nuevo sistema beneficiaría a alrededor de 3.15 millones de habitantes y permitiría mejorar la conducción del agua proveniente del Lago de Chapala.
El proyecto contempla una línea de aproximadamente 42 kilómetros, construida con tubería de acero de 96 pulgadas de diámetro y recubrimiento interno de poliuretano. La nueva infraestructura sustituiría el sistema de canales a cielo abierto, en el que, de acuerdo con las autoridades, actualmente se registran pérdidas, contaminación y elevados costos de operación.
Según la exposición presentada ante los diputados, el sistema vigente pierde hasta 2.5 metros cúbicos de agua por segundo, volumen que las autoridades consideran suficiente para atender a más de un millón de personas. Con el nuevo acueducto se pretende disminuir estas pérdidas y reducir también el consumo de energía y productos químicos utilizados durante la potabilización.
El financiamiento propuesto se realizaría mediante el modelo de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO), con participación de capital privado a través de un concurso público internacional.
García Sotelo aseguró que el mecanismo no contempla contratar deuda pública ni privatizar el servicio, pues la infraestructura permanecería bajo rectoría gubernamental. Los pagos se realizarían con recursos presupuestales canalizados mediante la Comisión Estatal del Agua durante un periodo que podría extenderse entre 20 y 25 años.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la operación del nuevo acueducto podría representar un ahorro anual de aproximadamente 160 millones de pesos, al reducir los costos previstos de 750 millones a un máximo de 590 millones de pesos.
El Gobierno estatal también plantea obras complementarias para fortalecer el sistema hidráulico, entre ellas la modernización de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle y proyectos destinados a evitar el paso del agua por la zona de Las Pintas.
La propuesta generó cuestionamientos entre legisladores, quienes solicitaron conocer con mayor detalle las implicaciones económicas del contrato antes de determinar su viabilidad.
El diputado Buenrostro planteó que el análisis debe considerar también los problemas actuales relacionados con la calidad del agua y las inquietudes expresadas por habitantes de la Zona Metropolitana.
Por su parte, el diputado Madrigal, del PAN, pidió información precisa sobre la tasa de interés, el primer pago que tendría que contemplarse en el presupuesto de 2027, los ajustes inflacionarios y el costo financiero total que representaría el contrato durante toda su vigencia.
Aunque el legislador señaló que existe una necesidad técnica de sustituir el acueducto, sostuvo que las condiciones económicas deben quedar claramente establecidas antes de aprobar el esquema.
La iniciativa quedó en manos del Congreso de Jalisco, donde será analizada tanto por sus implicaciones técnicas como por los compromisos presupuestales que adquiriría el estado durante las próximas décadas, en un contexto marcado por las demandas ciudadanas relacionadas con el abasto y la calidad del agua en la metrópoli.


