Fotografía: Comisaría de Zapopan
Zapopan, Jalisco.— Autoridades estatales revelaron un caso reciente de fraude que evidencia nuevas formas de operación delictiva en el estado. Durante la rueda de prensa semanal de seguridad, el fiscal Salvador González de los Santos informó sobre la detención de dos hombres que intentaron obtener un préstamo utilizando huellas digitales falsificadas.
Los hechos ocurrieron en una tienda departamental con servicios bancarios ubicada en una plaza comercial de la colonia Jardines del Sol. Los sujetos solicitaron un crédito por 35 mil pesos, pero al momento de presentar su documentación aseguraron no contar con identificación oficial, proponiendo en su lugar validar su identidad mediante el lector de huellas digitales.
De acuerdo con el fiscal, el personal accedió al procedimiento; sin embargo, el sistema no reconocía inicialmente los datos biométricos. La situación llamó la atención de la cajera, quien observó que uno de los individuos se frotaba constantemente los dedos y los ocultaba en el bolsillo. Tras varios intentos, el sistema finalmente arrojó una coincidencia con un cliente registrado, lo que permitió autorizar el préstamo.
Una vez recibido el dinero en cuentas proporcionadas por los implicados, estos acudieron a adquirir teléfonos celulares de alta gama dentro del mismo establecimiento. En esta segunda operación, sí presentaron identificaciones, lo que generó sospechas entre el personal, que solicitó apoyo de la Policía Municipal.
Al intervenir, los oficiales encontraron entre sus pertenencias moldes de huellas dactilares elaborados en acetato y silicón, los cuales colocaban sobre sus dedos para engañar los sistemas biométricos. Ambos hombres fueron detenidos en el lugar.
Las investigaciones apuntan a que las huellas utilizadas habrían sido obtenidas a partir de datos personales de clientes, lo que abre la posibilidad de una filtración interna. Por ello, las autoridades también indagan a personal relacionado con el manejo de información confidencial dentro de la empresa.
Los detenidos, identificados como Carlos Alberto “N” y Alberto Alejandro “N”, de 33 y 43 años respectivamente, fueron arrestados el pasado 13 de abril. Un juez determinó vincularlos a proceso por el delito de suplantación de identidad y les impuso prisión preventiva justificada por seis meses mientras continúan las investigaciones.
El fiscal destacó que este caso refleja la evolución de los métodos utilizados por grupos delictivos, así como la importancia de reforzar los protocolos de seguridad en el manejo de datos biométricos.


