Fotografía: Redacción CIgdl.
El ébola que afecta al Congo podría prolongarse por al menos un año más antes de ser controlada, informó la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), que alertó sobre las dificultades para contener el brote debido a la falta de infraestructura médica y el acceso limitado a las zonas afectadas.
Autoridades sanitarias señalaron que aún no se alcanza el punto más crítico de la emergencia, ya que la capacidad de diagnóstico sigue siendo insuficiente para conocer con precisión el alcance de los contagios. El brote, declarado oficialmente en mayo, suma hasta ahora más de 800 casos y cerca de 200 fallecimientos, aunque organismos humanitarios advierten que la cifra real podría ser mayor.
La situación también ha generado preocupación internacional tras la confirmación de casos en Uganda, país vecino donde ya se registran víctimas mortales. Además, la cepa Bundibugyo, responsable de esta epidemia, carece actualmente de una vacuna o tratamiento ampliamente disponible.
La Cruz Roja destacó que, además de los desafíos médicos, la falta de confianza de algunas comunidades y los ataques contra personal humanitario complican las labores de atención y vigilancia epidemiológica. Mientras tanto, organismos internacionales han solicitado una respuesta coordinada para evitar una expansión mayor de la enfermedad en la región.


