Fotografía: Redacción CIgdl.
unque las perspectivas de crecimiento para México el próximo año son modestamente optimistas, diferentes actores del sector económico y financiero coinciden en que el país enfrentará un escenario lleno de incertidumbres y desafíos. Según las estimaciones formuladas por bancos internacionales y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano podría experimentar un aumento de entre 1.2 y 1.8 por ciento en 2026.
Raúl Flores López, presidente de Coparmex Jalisco, resaltó que el desempeño económico de México dependerá en gran medida de factores externos, principalmente de la relación comercial con Estados Unidos, su principal socio comercial. “El comportamiento del tipo de cambio ha mostrado cierta tendencia a la apreciación en semanas recientes, pero seguimos en un escenario inestable. Cambios bruscos o tensiones en las negociaciones entre ambos países podrían afectar nuestras perspectivas de crecimiento”, advirtió el líder empresarial.
Asimismo, Flores López advirtió sobre otros posibles obstáculos que podrían limitar el desarrollo económico del país. Entre ellos, mencionó la posible imposición de aranceles internacionales adicionales, así como la crisis de recursos básicos como el agua y la energía, que amenazan la productividad y la inversión en diferentes sectores.
Expertos en economía subrayan la importancia de mantener una atención constante en estos factores y fomentar políticas públicas que fortalezcan la estabilidad y resiliencia del país. La apuesta, coinciden, será aprovechar las oportunidades que surjan y desarrollar estrategias que mitiguen los riesgos, con el objetivo de lograr un crecimiento más sólido en los años venideros.

