Fotografía: Redaccion Cigdl
En un escenario internacional plagado de incertidumbre y cautela, el peso mexicano abrió la jornada de este jueves con una modesta pero significativa ganancia frente al dólar, reafirmando su papel como una de las monedas emergentes más estables del continente.
Al iniciar operaciones en los mercados internacionales, la divisa nacional se ubicó en 18.43 pesos por dólar, lo que representa una apreciación del 0.23% respecto al cierre previo, es decir, una ganancia de cuatro centavos.
Este avance, aunque leve, se da en un contexto financiero global donde el nerviosismo domina, particularmente por la expectativa de nuevos ajustes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos y el temor a nuevas disrupciones en el comercio internacional. Estos factores han debilitado al dólar estadounidense, abriendo espacio para que monedas como el peso encuentren un respiro.
Mientras tanto, las bolsas internacionales ofrecen señales encontradas. Algunos índices avanzan, impulsados principalmente por el buen desempeño de empresas tecnológicas, mientras que otros retroceden debido a la persistente aversión al riesgo que domina entre los inversionistas.
En el terreno local, el tipo de cambio en ventanillas bancarias refleja una alta dispersión. El billete verde se vende entre 18.78 y 19.20 pesos, y se compra en un rango de 16.30 a 17.94 pesos, dependiendo de la institución financiera.
A pesar de las turbulencias externas, el peso ha demostrado una notable capacidad de adaptación. Esta resiliencia lo mantiene entre las monedas emergentes más confiables del mercado, en un año donde la estabilidad parece ser un bien escaso.


