Fotografía: Enríquez/Archivo
El gobernador Pablo Lemus endureció su postura frente a los municipios de Tlaquepaque y Tonalá y advirtió que aquellos gobiernos que no cumplan con sus obligaciones ante el SIAPA podrían quedarse sin el servicio de agua potable.
El mandatario sostuvo que el pago debe asumirse como una responsabilidad institucional y no depender de qué administración municipal generó los adeudos. Por ello, pidió a ambos ayuntamientos revisar sus cuentas pendientes, reconocer los pasivos históricos y establecer un convenio con el organismo operador.
Lemus puso como ejemplo al propio Gobierno de Jalisco, al señalar que instruyó a su gabinete revisar las cuentas estatales con el SIAPA para determinar el monto definitivo y cubrirlo. De acuerdo con el gobernador, el adeudo estatal ronda los 240 millones de pesos.
Afirmó que Palacio de Gobierno, Casa Jalisco, los sistemas DIF y el resto de las oficinas estatales deberán pagar por el agua que consumen, como parte de una política de mayor responsabilidad en el manejo del recurso.
El gobernador también destacó el acuerdo alcanzado con la Universidad de Guadalajara para que sus empresas productivas comiencen a cubrir tanto los adeudos pendientes como el consumo de agua de sus actividades productivas.
Precisó que el acuerdo no contempla a las preparatorias ni a los centros universitarios, debido a que su administración busca mantener el respaldo a las actividades educativas de la institución.
En cuanto a los municipios, Lemus reconoció que Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco ya lograron acuerdos con el SIAPA para cubrir sus adeudos y comenzar a pagar regularmente por el servicio. Estos convenios, explicó, consideran también las obras de infraestructura que los ayuntamientos hayan realizado para el organismo, a fin de que puedan ser tomadas en cuenta dentro de la negociación.
Sin embargo, expresó su molestia por la postura de Tlaquepaque y Tonalá, municipios que, aseguró, no han mostrado disposición para reconocer los adeudos acumulados ni para establecer un mecanismo de pago.
El gobernador rechazó el argumento de que cada administración deba hacerse cargo únicamente de las deudas generadas durante su periodo. Señaló que existe una responsabilidad institucional que obliga a los gobiernos actuales a asumir los compromisos adquiridos por administraciones anteriores.
“Tienen que pagar Tlaquepaque y Tonalá sus adeudos”, sostuvo Lemus, quien insistió en que ambos municipios deben alcanzar acuerdos con el SIAPA y comenzar a cubrir de manera regular el consumo de agua.
El mandatario aseguró además que la regularización de los pagos se está extendiendo a distintos niveles de gobierno. Señaló que tanto instancias federales como estatales, además de Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco y la UdeG, han avanzado en el cumplimiento de sus obligaciones.
Lemus insistió en que el objetivo es establecer una nueva dinámica de responsabilidad financiera alrededor del agua y dejó claro que el servicio no puede mantenerse para quienes incumplen de manera permanente con sus pagos.
La advertencia coloca ahora a Tlaquepaque y Tonalá ante la necesidad de revisar sus cuentas con el SIAPA y buscar una salida negociada para evitar que sus adeudos históricos deriven en medidas más severas.


