Fotografía: Redacción CIgdl.
La violencia volvió a sacudir a Salamanca cuando un partido de fútbol terminó en tragedia la tarde del 26 de enero, tras un ataque armado que dejó al menos 11 personas muertas. El hecho ocurrió en medio de un clima de tensión marcado por la disputa entre grupos criminales que operan en la región.
De acuerdo con información de Associated Press, una fuente federal señaló que algunas de las víctimas tendrían presuntos vínculos con una empresa de seguridad privada relacionada con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Además, previo al ataque fueron localizadas cartulinas atribuidas al cártel de Santa Rosa de Lima, lo que apunta a un nuevo episodio en la lucha por el control territorial.
El alcalde César Prieto lamentó los hechos y reconoció que reflejan la compleja situación de inseguridad que enfrenta el municipio. En tanto, el analista David Saucedo advirtió que este tipo de ataques no solo buscan golpear a grupos rivales, sino también exhibir la fragilidad de la seguridad en el país, en un contexto de alta exposición internacional.

