Fotografía: Redacción CIgdl.
El Inegi reportó que, durante noviembre, el costo de la canasta básica, continuó siendo más alto en zonas urbanas que en las rurales, aunque ambos registraron incrementos menores a los del año pasado. En el campo, el valor promedio alcanzó 1,857.63 pesos, mientras que en las ciudades llegó a 2,462.71 pesos, lo que implicó alzas anuales de 3.1% y 4.4%, respectivamente.
La desaceleración estuvo apoyada por una inflación general de 3.8% anual, inferior al 4.5% observado un año antes, lo que ayudó a moderar las presiones sobre los productos básicos. Sin embargo, varios alimentos siguieron encareciéndose.
Entre los mayores aumentos destacaron el bistec de res (18.8%), la carne molida (17.5%) y los alimentos consumidos fuera del hogar (7.6%). También mostraron avances importantes la tortilla, la leche pasteurizada, los refrescos y el pollo.
El informe subraya que los productos de origen animal y el consumo fuera del hogar continúan siendo los rubros más sensibles a la inflación.


