México envejece

México envejece

Fotografía: Redacción CIgdl.


• La población llegó a 130.9 millones, pero crece al ritmo más bajo de décadas: menos hijos, mayor edad y más escolaridad obligan a replantear empleo, pensiones, salud y vivienda.

México ya tiene 130.9 millones de habitantes, pero el dato verdaderamente importante de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI no es cuántos somos, sino cómo está cambiando la población.
Entre 2020 y 2025, la población en viviendas particulares creció a una tasa media anual de apenas 0.7%, frente al 1% del quinquenio anterior. Al mismo tiempo, la edad mediana pasó de 29 a 32 años. México sigue creciendo, pero lo hace con menos nacimientos y una población cada vez más adulta.


El primer cambio: nacen menos mexicanos
El promedio de hijas e hijos nacidos vivos pasó de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025. La tendencia es descendente y no es homogénea: existen diferencias importantes entre entidades y grupos de población. Esto tiene una ventaja inmediata: en el futuro habrá menor presión sobre escuelas, ciertos servicios infantiles y parte de la infraestructura asociada con una población joven.


Pero también aparece el problema de fondo: habrá proporcionalmente menos jóvenes entrando al mercado laboral y más adultos mayores dependiendo de sistemas de salud, pensiones y transferencias.
La OCDE advierte que México todavía es relativamente joven frente al promedio de esa organización, pero el envejecimiento será rápido. Su proyección coloca la tasa de dependencia de adultos mayores de México en 0.14 en 2023 a 0.36 en 2060.


La buena noticia: México también está mejor preparado en algunos aspectos
El analfabetismo entre la población de 15 años y más bajó de 4.8% a 3.7%, mientras el promedio de escolaridad aumentó de 9.7 a 10.3 años. También creció el acceso a internet en las viviendas y la disponibilidad de teléfonos celulares.
Son avances importantes porque una población más educada y conectada tiene mejores posibilidades de incorporarse a empleos de mayor productividad.


Además, hay menos personas por vivienda: el promedio pasó de 3.6 a 3.3 habitantes. Pero aquí también hay una paradoja: mientras la población crece lentamente, el número de viviendas habitadas aumentó de 35.2 a alrededor de 39.7 millones.
Eso significa que México necesitará menos viviendas superpobladas, pero más hogares adecuados para familias pequeñas y, progresivamente, para personas mayores que vivirán solas o en hogares reducidos.
El foco amarillo: pensiones y salud.


Aquí está uno de los principales retos. La OCDE señala que la reforma pensionaria de 2024 elevó de manera importante las tasas de reemplazo, pero advierte que el financiamiento de esas nuevas reglas es incierto. La informalidad también limita la cobertura pensionaria.
El CIEP calcula que el proyecto presupuestario de 2026 contempla 2.3 billones de pesos para pensiones, equivalentes a 6% del PIB, y sostiene que el envejecimiento exige discutir la sostenibilidad fiscal del sistema.
Esto no significa que México esté ante una crisis inmediata de pensiones. Significa que el problema será cada vez más costoso si no aumenta el número de trabajadores formales, la productividad y la base de contribuyentes.
Y aquí aparece el verdadero conflicto demográfico: menos jóvenes + más adultos mayores + alta informalidad = mayor presión sobre las finanzas públicas.


El dato que no puede pasar inadvertido: la violencia está moviendo población
La Encuesta Intercensal incorporó por primera vez una medición específica del desplazamiento interno por violencia e inseguridad. Entre octubre de 2020 y octubre de 2025, alrededor de 510 mil hogares reportaron que al menos uno de sus integrantes tuvo que cambiar de residencia por inseguridad o violencia. En esos hogares vivían aproximadamente 1.6 millones de personas.
Esto es mucho más que un dato de seguridad. Cuando una familia abandona su comunidad por violencia, también cambia de empleo, escuela, vivienda, actividad económica y redes sociales. La inseguridad, por tanto, también tiene un efecto demográfico y económico.


¿Dónde está la oportunidad? En el mercado laboral.
Una población que envejece no necesariamente significa menos crecimiento. Puede obligar a México a pasar de un modelo basado en abundancia de trabajadores a otro basado en productividad, capacitación, tecnología y mejores salarios.
La OCDE señala que México todavía tiene margen para elevar la participación laboral, particularmente entre personas mayores y mujeres. También considera relevantes la capacitación permanente, la jubilación flexible y mejores condiciones para prolongar la vida laboral.


Eso puede convertirse en una ventaja si el país aprovecha mejor a su población económicamente activa. Pero requiere algo que México todavía no resuelve: reducir la informalidad y aumentar la productividad.
El reto es cambiar la política pública. Los datos del INEGI obligan a pensar en un México diferente. Ya no se trata solamente de construir más escuelas para una población infantil creciente. Habrá que invertir más en salud geriátrica, cuidados, pensiones sostenibles, vivienda para hogares pequeños, capacitación laboral, tecnología y empleos formales.


Y hay otra conclusión importante: la política económica tendrá que dejar de pensar solamente en cuántos mexicanos habrá y empezar a preguntarse qué capacidades tendrán esos mexicanos y quién financiará los servicios que necesitarán cuando envejezcan.
México tiene hoy una población más grande, más educada y más conectada. Pero también tiene menos nacimientos, una edad mediana que aumenta y una presión creciente sobre el sistema de pensiones. El bono demográfico no desaparece de un día para otro, pero la ventana se está cerrando.


La oportunidad está en convertir una población todavía relativamente joven en una fuerza laboral más productiva y formal. Si eso no ocurre, el envejecimiento será principalmente un costo fiscal. Si ocurre, puede convertirse en una transición hacia una economía más productiva.
Ese es el verdadero mensaje de los 130.9 millones: México no solamente está creciendo. Está cambiando de edad. Y el país tendrá que cambiar con él.


@JErnestoMadrid
jeemadrid@gmail.com

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