El Gobierno de Jalisco pidió al municipio de Tequila garantizar respeto absoluto a la inversión privada, luego del conflicto generado por la clausura de la planta Fábrica 1800 de Tequila Cuervo, acción que autoridades municipales justificaron con presuntas irregularidades, falta de licencia y adeudos millonarios.
El gobernador explicó que la intervención municipal puso en riesgo la operación de las calderas, ya que intentar apagarlas de forma inmediata pudo provocar una explosión. Esto obligó al Gobierno estatal a ingresar al predio con personal de Protección Civil y Seguridad Estatal para evitar un accidente mayor.
Tras una mesa urgente entre autoridades federales, estatales y municipales, se determinó que la clausura no tenía viabilidad jurídica, por lo que los sellos fueron retirados.
“Ingresamos no para proteger a la empresa, sino para evitar una situación de alto riesgo”, aclaró el mandatario.
El conflicto también incluye un desacuerdo sobre la clasificación territorial y el cobro del predial, pues el municipio buscaba incrementar hasta 20 veces la contribución y exigir recargos por cerca de 60 millones de pesos. El Estado informó que se llevará a cabo un proceso técnico para diferenciar con precisión las zonas de cultivo de agave de las áreas industriales y así evitar confusiones fiscales.
El gobernador añadió que cualquier denuncia por presunta extorsión deberá seguir su curso legal, aunque hasta ahora no existe procedimiento alguno presentado por parte de Tequila Cuervo.
También confirmó que el caso ya fue informado a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gabinete económico federal, quienes manifestaron preocupación por el impacto que un conflicto local pueda tener en la imagen del país ante inversionistas extranjeros.
“Mientras la Presidenta envía un mensaje de certeza en Washington, un municipio manda un mensaje contrario”, señaló.
Finalmente, el gobernador informó que el Presidente Municipal de Tequila fue citado a una mesa de trabajo para revisar este caso y otros señalamientos por presunta extorsión, pues —dijo— la gobernabilidad y la confianza empresarial en el municipio están en riesgo.


