Fotografía: Redacción CIgdl.
Empresarios del sector de grúas y transporte en Jalisco alzaron la voz este jueves para exigir a las autoridades estatales una intervención urgente frente al aumento de “grúas piratas”, cuya operación irregular —afirman— está golpeando severamente la economía formal y elevando los riesgos para los usuarios.
Durante una conferencia de prensa, Emilio Carmona, portavoz del gremio, y Alejandro Cervantes González, abogado y representante de la asociación ERCIT —que agrupa entre 450 y 500 unidades registradas oficialmente— señalaron que la proliferación de servicios ilegales está fuera de control debido a la falta de regulación efectiva.
“No buscamos pleitos con nadie. Queremos que la ley se aplique como está escrita”, dijo Cervantes, quien detalló que aunque existen alrededor de 1,022 permisos oficiales, la presencia de unidades sin autorización, sin razón social y sin controles mínimos, ha creado un mercado paralelo que opera sin consecuencia alguna.
Los representantes denunciaron que muchos operadores muestran permisos cuya autenticidad es imposible verificar, debido al desorden y a la falta de inspecciones serias.
“Hay quienes trabajan sin permisos y aun así reciben servicios; eso es competencia desleal”, insistió Carmona.
El sector asegura que mantener una grúa en regla implica fuertes inversiones en mantenimiento, créditos, salarios y cumplimiento fiscal, factores que los operadores irregulares simplemente ignoran.
Uno de los puntos más críticos, señalaron, es el funcionamiento deficiente de la llamada cabina única, un sistema centralizado que debería regular y distribuir los servicios de grúas en el estado.
“La ley dice que todos los servicios deben pasar por la cabina única, pero en la práctica muchas empresas legalmente registradas nunca reciben llamados”, lamentó Cervantes.
A esto se suma la poca coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales, lo que —acusan— permite que los permisos irregulares circulen sin supervisión.
Los empresarios advirtieron que la situación no solo afecta a los dueños de grúas. La presencia de unidades sin identificación clara, con logotipos falsos o ilegibles, representa un riesgo directo para los usuarios, especialmente durante la noche, cuando aumentan la sensación de inseguridad y los incidentes de abuso.
“Este es un grito de auxilio. No podemos seguir operando en un entorno donde la ilegalidad es la norma”, declaró Cervantes, quien recordó que el sector lleva años prestando servicio de emergencia bajo estrictos requisitos, mientras otros operan impunemente.
Los representantes pidieron que el Gobierno del Estado convoque a mesas de trabajo para definir una regulación clara, fiscalizar permisos, y aplicar criterios técnicos sin favoritismos políticos.
“La ley ya existe. Lo único que pedimos es que se cumpla”, subrayó Carmona al cierre del encuentro.
El sector confía en que las autoridades estatales respondan en los próximos días y comiencen a aplicar acciones inmediatas para ordenar un servicio que, aseguran, es indispensable para la seguridad vial y la movilidad en Jalisco


