En busca de fortalecer sus finanzas y promover medidas de seguridad, la Secretaría de Hacienda Pública del Estado de Jalisco dio a conocer la propuesta de la Ley de Ingresos para 2026, que contempla un incremento en diversos impuestos, derechos, licencias y trámites. La iniciativa busca ajustar los costos por encima de la inflación en algunos rubros para incrementar la recaudación fiscal y financiar programas clave.
El titular de la dependencia, Luis García Sotelo, anunció que algunos conceptos tendrán aumentos notables, destacando particularmente las licencias de conducir para motociclistas, las cuales registrarán los mayores ajustes dentro del paquete legislativo.
“El valor que le asignamos a las licencias de conducir ha tenido incrementos, en algunos casos superiores a la inflación. El de las motocicletas, en particular, experimentará un aumento importante,” explicó García Sotelo en conferencia de prensa.
Las cifras oficiales revelan que la licencia tipo A2 pasará de 507 a 600 pesos, mientras que la A3 llegará a mil pesos, con el objetivo de regular y promover la seguridad vial en un contexto donde las motocicletas ya superan el millón de unidades registradas en el padrón estatal. El funcionario señaló que estos cambios buscan que los conductores de motos contribuyan proporcionalmente a los costos sociales y regulatorios asociados a su uso.
“Muchas de las sanciones y accidentes viales involucran motocicletas. Con estos ajustes, queremos que quienes conducen aporten a la solución y a la seguridad de todos,” puntualizó.
Por otro lado, el refrendo vehicular también tendrá un incremento: pasará de 900 a mil pesos para automóviles, camionetas y camiones, con lo que se planea recaudar aproximadamente 2,8 mil millones de pesos, además de 285 millones por refrendos de motocicletas. Asimismo, las licencias de conducir para automovilistas y choferes subirán de 882 a 913 pesos, y de 995 a mil 30 pesos, respectivamente.
En materia de contribuciones voluntarias, también se presentarán ajustes: la aportación para la Cruz Roja subirá de 37 a 40 pesos y la del Hogar Cabañas aumentará de 31 a 60 pesos, duplicándose en este último caso.
La propuesta también contempla modificaciones en impuestos específicos, como el incremento del Impuesto sobre Rifas y Sorteos del 10% al 12%, y en el impuesto a juegos con apuestas, del 8% al 10%. Además, el impuesto sobre hospedaje se elevará del 4% al 5%, un ajuste en línea con las recomendaciones del sector hotelero desde 2024.
García Sotelo defendió estos cambios como parte de una política fiscal que busca un sistema más justo, incentivando la formalidad y promoviendo una mayor contribución de sectores que generan menor impacto social, pero que son fundamentales para sostener servicios públicos y programas sociales.
“Queremos un sistema tributario equilibrado que permita financiar mejoras en seguridad vial, movilidad y bienestar social. La recaudación adicional nos ayudará a seguir fortaleciendo estos ámbitos en beneficio de la población,” concluyó el funcionario.


