Fotografía: Redacción CIgdl.
Pese a los operativos y la vigilancia reforzada, el Bosque La Primavera sigue siendo blanco de invasiones. Hasta noviembre de este año, se han presentado 19 nuevos casos, con lo que el número total de denuncias por ocupaciones irregulares dentro del polígono ecológico asciende a 50 en los últimos cuatro años, informó Gabriel Vázquez Sánchez, director del Organismo Público Descentralizado (OPD) Bosque La Primavera.
El funcionario explicó que la mayoría de las denuncias corresponden a construcciones menores, como cercas, tejabanes y postes, que aunque parecen inofensivas, afectan el equilibrio del ecosistema y fomentan la ocupación ilegal. En los incidentes más recientes, fueron clausurados dos desarrollos no autorizados, uno con fines turísticos y otro de tipo semiurbano.
“El crecimiento urbano ha ejercido una presión constante sobre el bosque, colocándonos en un punto crítico que exige un ordenamiento ecológico del territorio”, advirtió Vázquez Sánchez.
El Bosque La Primavera enfrenta un reto adicional: su diversa composición de propiedad, pues cerca del 50% pertenece a particulares, 30% a ejidos y el resto al gobierno estatal. Esta fragmentación ha derivado en conflictos por uso de suelo y actividades sin permisos ambientales.
Para frenar las invasiones, el OPD ha intensificado la coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil del Estado, reforzando la vigilancia en accesos estratégicos y campañas de sensibilización ambiental dirigidas a propietarios y visitantes.
El director del OPD señaló que el incremento en la afluencia turística y la llegada de nuevos residentes desinformados sobre la normativa también agravan el problema. “Estamos redoblando esfuerzos para promover el respeto a las reglas de manejo y conservación”, puntualizó.
De las 50 denuncias presentadas, solo dos han sido resueltas por la Profepa, mientras que las demás siguen en proceso legal. El organismo confía en que las resoluciones pendientes incluyan sanciones ejemplares y medidas de compensación ambiental.
A 45 años de su declaratoria como Área Natural Protegida, el Bosque La Primavera atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. La expansión de Guadalajara y los intereses contrapuestos entre particulares y autoridades ponen en jaque la conservación de este ecosistema, vital para el equilibrio climático y la biodiversidad del occidente mexicano.
“El reto no es menor. Requerimos un compromiso real de todos los actores involucrados para garantizar la permanencia de este espacio que da vida a nuestra región”, concluyó Vázquez Sánchez.


