Fotografía: Redacción CIgdl.
La Coordinadora Jalisciense de Asuntos Ambientales lanzó un fuerte cuestionamiento al programa de Verificación Vehicular en Jalisco, al considerar que, tras siete años de operación, no ha cumplido con los objetivos ambientales para los que fue creado y representa una importante carga financiera para las finanzas estatales.
En un pronunciamiento encabezado por Jaime Aldrete, la organización señaló que el modelo actual beneficia principalmente a la empresa encargada de operar el sistema, mientras que los resultados en materia de calidad del aire continúan siendo motivo de debate entre especialistas y ciudadanos.
Entre los principales señalamientos se encuentra el costo que representa el contrato vigente para el Gobierno del Estado, así como el cierre de algunos centros de verificación debido a la baja demanda del servicio. La agrupación sostuvo que estos factores reflejan problemas estructurales que requieren una revisión profunda del programa.
Asimismo, criticó que las mesas de análisis realizadas hasta el momento no hayan abordado aspectos técnicos relacionados con la efectividad ambiental de la estrategia, por lo que insistió en la necesidad de incorporar a expertos en ingeniería automotriz, mantenimiento vehicular y monitoreo de la calidad del aire.
La Coordinadora propuso suspender temporalmente el esquema actual para rediseñarlo, planteando alternativas como una mayor participación del Estado en la operación de los centros, la revisión del contrato con la empresa concesionaria y una mayor transparencia sobre el uso de los recursos recaudados a través del denominado Fondo Verde.
Finalmente, la organización hizo un llamado a las autoridades estatales y al Congreso local para abrir un debate técnico y transparente sobre el futuro de la Verificación Vehicular, argumentando que la prioridad debe ser garantizar beneficios ambientales reales para la población y un uso eficiente de los recursos públicos.


