Fotografía: Parra González
La esperada participación de Joan Manuel Serrat en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara terminó en un inesperado momento de tensión. A pocos minutos de iniciar su conversación con el escritor Benito Taibo, el cantautor catalán dejó la mesa visiblemente molesto debido al ruido generado por decenas de asistentes que, sin lograr entrar al recinto, protestaban afuera para verlo.
Serrat, quien buscaba dialogar con mil jóvenes reunidos en el Foro Juan Rulfo, pidió silencio en varias ocasiones antes de disculparse y retirarse: “Era un día extraordinario para mí, pero es imposible con este alboroto”, dijo antes de levantarse, mientras Taibo intentaba hablarle.
Afuera, unas 100 personas —muchas de ellas de la tercera edad— exigían acceso entre gritos de “¡Queremos a Serrat!”, tras haber hecho fila desde el mediodía. Minutos después, y ya con parte del público inconforme dentro del recinto, el músico regresó para continuar la charla.
Serrat recibirá este viernes el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Guadalajara.


