Fotografía: Redacción CIgdl.
Estados Unidos anunció la imposición de aranceles adicionales a las importaciones procedentes de países que comercialicen petróleo con Cuba, como parte de un endurecimiento de su política hacia la isla. La medida, firmada por el presidente Donald Trump mediante una orden ejecutiva, se sustenta en la declaración de una emergencia nacional, al considerar que la relación de Cuba con actores como Rusia, China, Irán y grupos extremistas representa una amenaza para la seguridad estadounidense.
Según el documento, Washington acusa al gobierno cubano de violaciones a los derechos humanos y de reprimir libertades políticas y de prensa. El nuevo esquema establece que el Departamento de Comercio identificará a los países que suministren crudo a Cuba, mientras que el Departamento de Estado evaluará la aplicación de gravámenes adicionales para presionar al régimen.
La decisión forma parte de una estrategia más amplia de sanciones económicas orientadas a aislar a La Habana y promover cambios políticos en la isla. Desde Cuba, las autoridades rechazaron la medida y la calificaron como una acción hostil que vulnera su soberanía, en medio de una tensión bilateral que sigue generando preocupación en la comunidad internacional.


