Fotografía: Redacción CIgdl.
Con una amplia mayoría en el Congreso local, Eduardo Cipriano Manzanilla Aznarez fue confirmado como nuevo Fiscal Anticorrupción, cargo desde el cual aseguró que conducirá una gestión independiente, basada en criterios técnicos y en el respeto irrestricto a la ley. La votación, que sumó 32 sufragios a favor, avaló su perfil académico y profesional para encabezar la institución.
Durante su mensaje posterior a la ratificación, el funcionario electo subrayó que su nombramiento no responde a intereses partidistas ni a respaldos políticos. Afirmó que su llegada al puesto es resultado de su trayectoria y preparación, lo que, dijo, le permitirá ejercer el cargo con autonomía y sin presiones externas.
Manzanilla Aznarez tomará protesta el próximo 15 de febrero y adelantó que uno de los ejes centrales de su administración será la descentralización de la Fiscalía Anticorrupción. Para ello, planteó la creación de oficinas regionales en cada distrito judicial, con el propósito de agilizar los trámites y facilitar el acceso a la justicia para ciudadanos, ministerios públicos e imputados.
El fiscal electo destacó que su responsabilidad principal será fortalecer las investigaciones y elevar el número de casos que lleguen a los tribunales, siempre que existan pruebas suficientes. Aseguró que todas las denuncias serán analizadas con objetividad y que se actuará sin distinciones, conforme a lo que marque el marco legal.
En cuanto a posibles vínculos políticos, aclaró que no mantiene relación alguna con el gobernador Pablo Lemus ni con otros actores del poder público, más allá de conocerlos como figuras institucionales. También precisó que no solicitó apoyos ni fue informado previamente de su inclusión en la terna, hasta que ésta fue presentada oficialmente ante el Congreso.
Finalmente, Manzanilla Aznarez señaló que uno de sus primeros retos será realizar un diagnóstico interno de la dependencia para identificar rezagos y áreas de oportunidad. Su designación, afirmó, abre una nueva etapa en el combate a la corrupción en Jalisco, con la promesa de una fiscalía más firme, transparente y apegada al estado de derecho.


