Fotografía: Redacción CIgdl.
Gobierno federal minimiza protestas y atribuye bloqueos a “motivaciones políticas”
El Gobierno federal volvió a cerrar filas frente a las protestas nacionales de transportistas y productores agrícolas, pero lo hizo con un discurso que, más que abrir el diálogo, parece desacreditar la inconformidad social. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, aseguró que “no existe razón” para los bloqueos que este lunes afectan carreteras y casetas en varios estados, al insistir que la administración federal ha atendido puntualmente las demandas del sector.
Sin embargo, lejos de reconocer el malestar acumulado por la falta de soluciones concretas, Rodríguez optó por atribuir las movilizaciones a organizaciones presuntamente ligadas a partidos de oposición. Según la funcionaria, los bloqueos carecen de fundamento y buscaban generar la percepción de que el Gobierno no escucha.
El mensaje contrasta con la realidad que denuncian tanto transportistas como productores: altos costos operativos, inseguridad en carreteras y ausencia de apoyos efectivos. Mientras la Segob llama a no afectar la movilidad y reitera su “absoluta disposición al diálogo”, los manifestantes sostienen que las mesas instaladas hasta ahora no han dado respuestas claras ni resultados tangibles.
El Gobierno ha convocado a una nueva reunión este lunes a las 13:00 horas, pero su postura pública—de minimizar las demandas y politizar la protesta—parece más orientada a controlar la narrativa que a resolver los problemas de fondo. En un país donde la presión social suele ser la única vía para ser escuchado, descalificar a quienes protestan podría terminar profundizando el descontento.


