Guadalajara volvió a convertirse en escenario de una masiva movilización ciudadana. Cientos de jóvenes, acompañados por colectivos, organizaciones civiles y familias de víctimas, recorrieron este fin de semana las principales avenidas de la ciudad en la marcha identificada como de la generación Z, una protesta que buscó visibilizar el aumento de la violencia en el estado y en el país, así como la crisis de personas desaparecidas.
La convocatoria, impulsada principalmente por jóvenes pero abierta a la ciudadanía en general, reunió a multitudes vestidas de blanco. Mientras el comité organizador calculó la asistencia en unas 50 mil personas, Protección Civil Jalisco reportó alrededor de 20 mil. Esta diferencia generó molestia entre los participantes, quienes acusaron a las autoridades de intentar minimizar la protesta.
El recorrido abarcó el Paseo Chapultepec, avenida Vallarta y La Minerva, hasta llegar a Casa Jalisco, donde representantes de los convocantes entregaron un pliego con observaciones y exigencias para reforzar las estrategias de seguridad. La marcha también rindió homenaje al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, asesinado recientemente; muchos asistentes portaron sombreros en su memoria.
Durante la caminata, las consignas por justicia y paz resonaron entre automovilistas y transeúntes que respondían con aplausos o toques de claxon. “Si ellos no están haciendo nada, el pueblo tiene que hacer algo”, expresó uno de los jóvenes organizadores, quien lamentó que desde el Gobierno federal se haya intentado desacreditar la movilización. Consideró esa postura como un factor que agudiza la polarización en un contexto marcado por homicidios, desapariciones y temor cotidiano.
Aunque la marcha surgió de un llamado juvenil en redes sociales, la mayoría de los participantes fueron adultos y adultos mayores, algo que los organizadores interpretaron como signo del creciente hartazgo social. “Estamos cansados de vivir con miedo y de escuchar promesas sin resultados”, señalaron.
Los colectivos informaron que al menos 38 organizaciones se sumaron a la movilización, y reportaron que se replicaron protestas similares en otras ciudades de Jalisco —como Ocotlán y Lagos de Moreno— y en distintos estados del país. En Guadalajara, la jornada concluyó sin incidentes y con un mensaje unánime: la exigencia de paz, justicia y acciones concretas frente a un clima de inseguridad que, dicen, no deja de agravarse.




