Fotografía: Redacción CIgdl.
Al menos 64 personas han muerto tras la colisión de dos trenes en la provincia de Toledo, España, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda entre los restos de las unidades siniestradas, con apoyo de perros entrenados. Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar.
El accidente ocurrió durante la mañana de este miércoles, cerca de la estación de Urda, cuando un tren de alta velocidad AVE, operado por Renfe, impactó contra una unidad de la empresa Iryo que permanecía detenida sobre la vía.
De acuerdo con el ministro español de Transportes, Óscar Puente, una falla en el sistema de seguridad ferroviaria LZB provocó la detención de varios trenes a partir de las 8:30 horas. Seis minutos después, el centro de control de Adif autorizó la reanudación de la marcha del AVE, sin establecer una restricción de velocidad, pese a que el Iryo continuaba parado.
El tren de Renfe, que transportaba a 378 pasajeros con destino a Sevilla, recorrió aproximadamente 25 kilómetros antes de embestir al Iryo, en el que viajaban 174 personas, incluido un bebé. El impacto ocurrió alrededor de las 8:53 horas.
Puente calificó el siniestro como un hecho “verdaderamente inverosímil” y señaló que la decisión adoptada desde el centro de control constituye el origen del accidente, de acuerdo con la información preliminar expuesta por el funcionario.
Mientras continúan las labores de rescate, agentes de la Guardia Civil y especialistas de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios interrogan al operador que supervisaba el tráfico de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla cuando ocurrió la colisión.
Por su parte, Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, advirtió que todavía podrían localizarse más víctimas entre los restos de ambos trenes. Las investigaciones buscan esclarecer las circunstancias que permitieron la circulación de una unidad cuando otra permanecía detenida en la misma vía.

