Fotografía: Redacción CIgdl.
La presidenta municipal, Laura Imelda Pérez Segura, ha confirmado que aproximadamente 200 colonias en Tlaquepaque enfrentarán cortes programados de agua, conocidos como tandeos, a partir del 15 de octubre. Esta situación se agrava en un municipio que ya ha sufrido escasez y una calidad del agua deficiente en el último año.
Durante una rueda de prensa, Pérez Segura anunció que el miércoles se ofrecerán detalles sobre las medidas que el municipio implementará para apoyar a los residentes afectados por esta crisis. “Tlaquepaque ha sido uno de los municipios más perjudicados por cortes previos y por la llegada de agua contaminada”, destacó. Según la alcaldesa, casi el 90% de las colonias dependen de la planta potabilizadora 1 del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), lo que dificulta el suministro, especialmente para las áreas más elevadas.
Desde el año pasado, el municipio ha tomado medidas emergentes, incluyendo la instalación de cisternas y el suministro de agua a través de pipas, aunque Pérez Segura reconoce que estas acciones son insuficientes ante la magnitud del problema. “Estamos constantemente monitoreando la situación para garantizar que se cumplan los acuerdos”, aseguró.
Sin embargo, la presidenta manifestó su preocupación por la falta de información sobre el apoyo que el gobierno estatal brindará para enfrentar esta situación crítica. “No conocemos los detalles del proyecto estatal para mitigar esta problemática, ni cómo se realizará la rotación para los cortes”, lamentó.
El desafiante panorama de la escasez de agua ha llevado a la alcaldía a presentar 15 denuncias sobre descargas ilegales y contaminación en los cuerpos de agua locales. La administración municipal se ha comprometido a modificar reglamentos en un esfuerzo por mejorar la protección de los recursos hídricos. “Si obtenemos más facultades, actuaremos con firmeza contra quienes contaminan”, advirtió.
Ante el creciente descontento de la población, que ha dado lugar a protestas en diversas áreas del municipio, la alcaldesa defendió el derecho a la libre manifestación, rechazando cualquier forma de represión. “Nunca vamos a compartir con actos de violencia, menos aún con la represión”, enfatizó, refiriéndose a los enfrentamientos que ocurrieron fuera de Casa Jalisco, donde varias personas, incluyendo adultos mayores y niños, exigieron acceso a agua potable.


