Fotografía: Redacción CIgdl.
El boxeo vive un momento clave en Estados Unidos, luego de que el Senado abriera un debate sobre el futuro del deporte y una posible reforma a la Ley Muhammad Ali de 2000, un marco legal creado para proteger a los peleadores y regular la industria.
La discusión se centra en la llamada Ley de Revitalización del Boxeo Muhammad Ali, que plantea ajustes a la normativa vigente. Mientras algunos sectores consideran que es necesario modernizar el sistema para darle mayor orden y competitividad, otros advierten que los cambios podrían concentrar el poder en grandes promotores y afectar los derechos de los boxeadores.
Entre las voces más críticas se encuentra la del ex campeón Óscar De La Hoya, quien defendió el espíritu original de la ley al señalar que su propósito es proteger a los atletas y evitar conflictos de interés. Advirtió que una mayor centralización del negocio podría beneficiar a corporaciones y reducir la autonomía de los peleadores.
En contraste, Nick Khan, representante de TKO Holdings, sostuvo que el boxeo actual está fragmentado y necesita una estructura más unificada, con reglas claras, estándares médicos y mejores condiciones de pago y seguridad para los deportistas. Desde su perspectiva, la reforma sería una oportunidad para reorganizar el deporte.
El debate también sumó la voz de Nico Ali Walsh, quien cuestionó el uso del nombre de su abuelo en la legislación si esta termina limitando la libertad de los boxeadores. Sus declaraciones añadieron una carga simbólica a la discusión sobre la identidad y los principios del deporte.
Con posturas divididas entre la protección del modelo actual y la búsqueda de una reestructuración profunda, el futuro del boxeo en Estados Unidos permanece en incertidumbre, mientras el Congreso evalúa el rumbo que podría redefinir la industria a nivel global.

