Fotografía: Redacción CIgdl
En una escalada de violencia que ha conmocionado al Líbano, tropas israelíes lanzaron ataques aéreos sobre zonas densamente pobladas de Beirut, dejando al menos 182 muertos y cientos de heridos, según informaron las autoridades locales. Los bombardeos, que tuvieron lugar horas después de que se anunciara un supuesto alto al fuego involucrando a Estados Unidos, Israel e Irán, marcan un momento crítico en el conflicto regional.
Las áreas afectadas, algunos de los vecindarios más poblados de la capital libanesa, quedaron devastadas tras los ataques. Testigos relataron escenas de destrucción masiva y un ambiente de pánico entre los residentes. La ofensiva israelí, según se ha informado, fue en respuesta a tensiones persistentes en la región, aunque las circunstancias exactas aún se investigan.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aclaró que el acuerdo de alto al fuego anunciado no incluye a Líbano debido a la presencia de Hezbollah, considerado por su país como una organización terrorista. Esta exclusión ha generado malestar en Beirut y ha elevado las preocupaciones sobre la posibilidad de una escalada aún mayor en la región.
Por su parte, las autoridades libanesas calificaron la ofensiva como un momento “crítico” en el conflicto y se mostraron dispuestas a entablar negociaciones para detener las hostilidades y evitar una crisis aún mayor. El gobierno libanés ha solicitado apoyo internacional para hacer frente a la situación y proteger a la población civil.
Mientras tanto, la comunidad internacional llama a la calma y a un cese inmediato de las hostilidades, advirtiendo sobre las devastadoras consecuencias de una guerra que ya deja huellas profundas en Beirut y más allá.

