Fotografía: Redacción CIgdl.
Guadalajara conmemoró el 325 aniversario del nacimiento de Fray Antonio Alcalde y Barriga con una ceremonia solemne en el Ayuntamiento, donde autoridades y representantes de la sociedad civil resaltaron su huella en el desarrollo social y educativo de la ciudad.
Durante el acto, encabezado por miembros del gobierno municipal y organizaciones académicas, se destacó la labor del religioso como impulsor de iniciativas clave para el bienestar colectivo. Enrique Ibarra Pedroza subrayó que la llegada de Alcalde en 1771 marcó un punto de transformación para Guadalajara, al impulsar proyectos enfocados en la asistencia social y la formación profesional.
El legado del fraile se refleja especialmente en el ámbito educativo, ya que promovió la creación de la primera escuela de medicina en la ciudad, antecedente directo de la Universidad de Guadalajara. Su visión humanista y compromiso con la comunidad continúan siendo referentes en la historia local.
La conmemoración no solo evocó el pasado, sino que también reafirmó la vigencia de los ideales de Alcalde en una ciudad que reconoce en su figura uno de los pilares de su identidad.

