Fotografía: Redacción CIgdl.
El gobierno de Estados Unidos ordenó el envío de unos 2,500 infantes de marina y un buque de asalto anfibio hacia Medio Oriente, en respuesta al aumento de tensiones militares en la región. El despliegue incluye a la 31st Marine Expeditionary Unit y al buque USS Tripoli.
La decisión ocurre en medio de una escalada marcada por ataques con misiles y drones atribuidos a Irán contra Israel y países del Golfo Pérsico, así como por el cierre de facto del estratégico Estrecho de Ormuz, paso clave por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que las fuerzas de su país han atacado más de 15 mil objetivos desde el inicio de la escalada el pasado 28 de febrero, aunque no detalló las acciones tomadas ante el bloqueo de la ruta marítima.
La tensión también se reflejó en Teherán, donde se reportó una explosión en la zona de Ferdowsi durante una manifestación por el Día de Al‑Quds. En paralelo, un accidente aéreo en Irak dejó seis tripulantes estadounidenses muertos tras el desplome de un avión cisterna KC‑135 Stratotanker.
El conflicto, que involucra directamente a Washington, Teherán y Tel Aviv, mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor inestabilidad regional y posibles efectos en los mercados energéticos globales.


