Fotografía: Redacción CIgdl
El próximo incremento a la tarifa del transporte público en Jalisco, que fijará el pasaje en 14 pesos, ha provocado fuertes críticas de diversos sectores sociales, quienes advierten un impacto directo en la economía de las familias de menores ingresos. El ajuste, impulsado por el gobierno estatal, ha sido señalado como una medida que prioriza la estabilidad financiera del sistema sobre las condiciones de los usuarios.
Organizaciones y usuarios cuestionan el modelo de reestructuración del transporte, particularmente la eliminación de más de 60 rutas tradicionales y su conversión en rutas alimentadoras, lo que ha derivado en mayores tiempos de traslado y transbordos obligatorios. También persisten reclamos por el incumplimiento de mejoras prometidas en aumentos anteriores, como accesibilidad, aire acondicionado y conectividad.
Ante este escenario, crece el debate sobre el rumbo del sistema de movilidad en la entidad y la necesidad de garantizar un transporte eficiente, accesible y equitativo para la población.


