Un ataque con misiles y drones en la base aérea Prince Sultan, en Arabia Saudita, dejó al menos diez soldados estadounidenses heridos, dos de ellos en estado crítico, y causó daños significativos a equipo militar de alta tecnología. Entre los afectados se encuentra un avión de vigilancia E-3 Sentry, clave para el sistema de alerta temprana y reconocimiento aéreo.
Fuerzas iraníes habrían ejecutado el operativo, según informes de agencias internacionales, en un contexto de crecientes tensiones en Medio Oriente.
Expertos en seguridad alertan que la pérdida del avión podría limitar la capacidad de Estados Unidos para monitorear movimientos militares en la región.


