Fotografía: Redacción Cigdl
El rock está de luto. Ace Frehley, el legendario guitarrista y cofundador de KISS, falleció este jueves a los 74 años, víctima de complicaciones derivadas de un derrame cerebral provocado por un accidente doméstico. Con él se apaga una de las guitarras más emblemáticas del siglo XX, pero su sonido seguirá vibrando en la memoria de millones.
Frehley, inmortalizado por su maquillaje de “Spaceman” y su inconfundible estilo incendiario sobre el escenario, fue hospitalizado semanas atrás tras sufrir una caída en su estudio. Según reportó el medio estadounidense TMZ, la lesión desencadenó un derrame cerebral que lo mantuvo en estado crítico hasta que su familia decidió desconectarlo del soporte vital.
En un comunicado lleno de emoción, sus familiares expresaron el vacío que deja su partida:
“Estamos devastados. En sus últimos momentos lo acompañamos con palabras, oraciones y amor. La magnitud de su fallecimiento es de proporciones épicas e incomprensibles”.
Antes del accidente, Frehley había tranquilizado a sus fanáticos en redes sociales, asegurando que se encontraba “bien” pese a suspender su gira 2025 por recomendación médica. Pocos imaginaron que sería su último mensaje público.
Ace Frehley no solo fue guitarrista: fue inventor de un estilo. Su técnica poderosa, sus solos cargados de distorsión y su carisma escénico definieron la identidad sonora de KISS y marcaron el camino para generaciones de músicos. Aunque se separó varias veces del grupo, su nombre nunca dejó de estar ligado al fenómeno que cambió la historia del rock.
Con su muerte, el “Spaceman” emprende su viaje final hacia las estrellas. Su legado quedará grabado en los riffs que aún hacen temblar los escenarios del mundo y en cada fan que alguna vez soñó con tocar la guitarra como él.


