Fotografía: Redacción Cigdl.
El cierre del Torneo Apertura 2025 fue un trago amargo para el Atlas. En una noche que reflejó la temporada entera, los rojinegros cayeron 2-0 ante Tijuana en el Estadio Jalisco y quedaron fuera de toda posibilidad de disputar el Play-In, firmando uno de los semestres más decepcionantes de su historia reciente.
Atlas llegaba con la obligación de ganar y, además, dependía de otros resultados tras el triunfo de Querétaro sobre FC Juárez. Sin embargo, la necesidad no se tradujo en determinación. El equipo lució tenso, desordenado y sin energía, mostrando nuevamente los síntomas de un mal que lo ha perseguido todo el torneo: la falta de carácter y de rumbo futbolístico.
El golpe más duro llegó al minuto 65, cuando Alejandro “Pue” Gómez —formado en la cantera rojinegra y ahora jugador de Xolos— silenció a la afición local con un disparo preciso que abrió el marcador. A partir de ahí, Atlas se desmoronó. Apenas ocho minutos después, Unaí Bilbao aprovechó la pasividad defensiva para sentenciar el encuentro con el 2-0 definitivo.
Durante la primera mitad, el arquero Camilo Vargas mantuvo al equipo con vida con varias intervenciones clave, pero su esfuerzo resultó insuficiente frente a un rival que, con la clasificación asegurada, jugó con serenidad y eficacia. El marcador final reflejó la diferencia entre un conjunto con objetivos claros y otro sumido en la incertidumbre.
Con solo 17 puntos y una diferencia de goles de -35, Atlas cierra el torneo en los últimos lugares de la tabla, dejando en evidencia una gestión deportiva errática y un plantel que nunca logró encontrar cohesión. Ni los cambios en el banquillo ni las modificaciones tácticas lograron revertir una tendencia descendente que se arrastró durante meses.
Más allá de los números, lo que más duele en la afición rojinegra es la sensación de pérdida de identidad. Un club que hace no mucho se coronó campeón hoy parece extraviado, sin una propuesta clara ni un compromiso visible dentro del campo.
Mientras Tijuana celebra su pase al Play-In, Atlas inicia un proceso de reflexión profunda. Se avecinan decisiones importantes en el seno de la directiva y el cuerpo técnico, que deberán replantear el proyecto deportivo si quieren que el equipo vuelva a competir al nivel que su historia
El semestre terminó, pero la herida queda abierta. El reto ahora no es solo reconstruir un plantel: es recuperar la pasión y el orgullo de vestir los colores rojinegros.


