Fotografía: Redacción CIgdl.
Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán volvieron a escalar este viernes, luego de que líderes de ambos países intercambiaron duras declaraciones en un contexto de protestas masivas que se extienden por varias regiones de la República Islámica.
Desde hace seis días, manifestantes iraníes salen a las calles en respuesta a la reciente caída del valor del rial, la moneda nacional, que ha agravado la crisis económica y generado un clima de incertidumbre. Hasta el momento, se reporta la pérdida de siete vidas en estas movilizaciones, las cuales se consideran las más importantes desde 2022, aunque todavía con menor escala.
El presidente estadounidense, Donald Trump, utilizó su plataforma en Truth Social para advertir que Washington tomará medidas si las autoridades iraníes utilizan la violencia para reprimir a los manifestantes. La declaración generó una fuerte respuesta en Teherán, donde altos funcionarios como Ali Larijani y Ali Shamkhani acusaron a Estados Unidos e Israel de intervenir en los asuntos internos del país y advirtieron sobre las posibles repercusiones regionales que podrían derivarse de estas acciones.
Por su parte, el gobierno de Irán enfrenta una creciente presión interna, particularmente hacia el presidente Masoud Pezeshkian, quien lidia con la difícil situación económica y la estancada negociación con Occidente para aliviar las sanciones. La crisis continúa alimentando la tensión internacional, en un momento en que las relaciones entre ambos países parecen atravesar uno de sus puntos más delicados en meses.

