Fotografía: Redacción CIgdl.
• El PIB creció 1.4% en el segundo trimestre, impulsado por inversión y exportaciones, pero la manufactura acumula una caída de 0.7% y BBVA Research advierte menor dinamismo al cierre del año.
La economía mexicana tuvo un rebote importante en el segundo trimestre de 2026, pero los datos más recientes muestran que el impulso enfrenta límites hacia el cierre del año.
De acuerdo con Banamex Estudios Económicos, el PIB avanzó 1.4% trimestral en el 2T26, después de una contracción de 0.3% en el primer trimestre. La oferta y demanda agregadas crecieron 1.7%, mientras las exportaciones se dispararon 9.3%, su mayor expansión desde el tercer trimestre de 2020. La inversión también recuperó terreno, con un crecimiento de 4.3%, y el consumo privado aumentó 0.9%.
El principal motor fue, por tanto, la demanda externa. Banamex estima que las exportaciones netas aportaron 2.8 puntos porcentuales al crecimiento de la demanda, frente a 1.6 puntos de la demanda interna. Dentro de la inversión, la construcción avanzó 4.9% y maquinaria y equipo 4.3%.
Pero la fotografía cambia cuando se observa a la manufactura.
El Indicador Multidimensional de la Manufactura de BBVA Research creció 3.2% anual en agosto, prácticamente en línea con el promedio de 3.1% del primer semestre. Sin embargo, con cifras del INEGI, la producción manufacturera acumulaba hasta julio una caída anual de 0.7%.
El desempeño es desigual. Maquinaria y equipo acumuló un crecimiento de 2.6%, mientras la fabricación de aparatos eléctricos cayó 6.9% y textiles 6.1%. Además, 17 de los 21 subsectores manufactureros estaban en julio por debajo de su nivel de enero de 2025.
Entre los segmentos con mayor avance destacan productos derivados del petróleo, con un nivel de producción 31% superior al de enero de 2025; maquinaria y equipo, 8.6%, y equipo de cómputo y comunicaciones, 7.2%.
Este último sector es precisamente uno de los puntos de apoyo que BBVA Research identifica hacia adelante. La institución advierte que el enfriamiento de automóviles y autopartes en Estados Unidos podría prolongarse durante el cuarto trimestre, pero que la fortaleza de segmentos no automotrices, particularmente cómputo y telecomunicaciones, podría compensar parcialmente esa desaceleración. Las cadenas de suministro vinculadas con la inteligencia artificial en Estados Unidos representan una oportunidad adicional para México.
El problema está en la demanda interna. BBVA advierte que su debilidad y la cautela de las empresas para invertir seguirán limitando el crecimiento. La institución anticipa una recuperación moderada de la producción hacia 2027, no un acelerón inmediato.
Banamex mantiene para 2026 una estimación de crecimiento de 1.4%, pero también prevé que el dinamismo de los dos últimos trimestres sea menor al observado entre abril y junio. Su escenario contempla como soportes una política monetaria menos restrictiva, mayor gasto público, una ligera mejora del empleo formal y la demanda externa, mientras la inversión privada continuaría limitada por la incertidumbre.
Y el mercado laboral confirma parte de esa cautela. México, ¿cómo vamos? reporta que entre enero y julio se generaron 243,048 empleos registrados ante el IMSS, apenas 35% de su meta acumulada; además, 30.2% de las personas ocupadas se encontraba en el sector informal en el segundo trimestre.
Así, la economía llega al último tramo de 2026 con una paradoja: el PIB rebotó, pero el crecimiento todavía depende más de la inversión y de las exportaciones que de un mercado interno vigoroso.
La manufactura puede encontrar oxígeno en cómputo, telecomunicaciones y las cadenas asociadas a la inteligencia artificial, pero el sector automotriz enfrenta un escenario más frío y la demanda interna continúa siendo el principal punto de cautela.
El dato del segundo trimestre fue positivo. La pregunta ahora es si ese rebote puede convertirse en una recuperación sostenida o si, como advierten los analistas, fue apenas un impulso transitorio antes de llegar a un cierre de año más moderado.
@JErnestoMadrid
jeemadrid@gmail.com


