Fotografía: Redacción CIgdl.
• La ABM considera positiva la consolidación fiscal rumbo al Paquete Económico 2027, pero advierte que México necesita elevar la inversión, mejorar la recaudación sin subir impuestos y reducir la informalidad para crecer por encima del 1.5% previsto por Banxico.
La banca mexicana ve con mejores ojos el escenario económico, pero no echa las campanas al vuelo. En la presentación de su informe trimestral, el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) Emilio Romano, respaldó el rumbo del próximo Paquete Económico 2027, aunque dejó claro que el ajuste fiscal por sí solo no alcanza: México necesita más inversión, productividad, formalización y eficiencia de las empresas públicas para acelerar el crecimiento.
El mensaje ocurre después de que Banco de México elevó de 1.1 a 1.5% su expectativa de crecimiento para 2026, una mejora que los banqueros consideran positiva, pero todavía insuficiente para las necesidades de la economía mexicana.
Consolidar las finanzas, pero sin frenar la inversión
La ABM estima que el paquete debe avanzar hacia una consolidación fiscal de alrededor de 0.6 puntos del PIB, con un balance primario de 1.1% para 2027 y una deuda pública que se estabilice alrededor de 55% del PIB. Para el sector financiero, preservar el grado de inversión es indispensable, pero también lo es mejorar la calidad crediticia del país. El punto delicado está en cómo hacerlo. La banca pide reducir el déficit sin sacrificar la inversión pública ni el gasto social, mientras plantea mejorar la rentabilidad y operación de empresas públicas que, desde su perspectiva, todavía no aportan a las finanzas nacionales todo lo que podrían.
El problema no son los impuestos, sino quién paga
Otro de los diagnósticos de la ABM apunta a la recaudación. Con un ISR de 30% y un IVA de 16%, el argumento bancario es que México ya tiene tasas comparables con sus principales socios comerciales. El problema, sostiene el sector, está en la estrechez de la base tributaria y la elevada informalidad.
De ahí su propuesta de simplificar la incorporación de empresas al sector formal mediante un esquema de pago único de seguridad social, que permita reducir trámites y costos para pequeñas empresas y trabajadores.
Crédito hay; falta inversión que lo demande.
La banca reporta que el crédito al sector privado crece 5.2% y espera cerrar el año alrededor de 6-6.1%, por encima del crecimiento económico. Pero aquí aparece una de las claves del diagnóstico: el crédito por sí mismo no genera crecimiento si no existe inversión suficiente que lo demande.
La ABM considera que llevar la inversión total por encima de 25-26% del PIB permitiría elevar sustancialmente el crecimiento. En otras palabras, el dinero está disponible; lo que falta es que empresas e inversionistas encuentren suficiente confianza para ponerlo a trabajar.
Digitalizar no basta: hay que elevar la productividad
La banca también colocó la digitalización en el centro de su estrategia. La apuesta por reducir el efectivo, formalizar actividades y hacer más eficiente el sistema financiero puede contribuir al crecimiento. Pero el propio diagnóstico bancario reconoce el problema estructural: México arrastra desde hace décadas una baja productividad.
La cuestión, por tanto, no es sólo digitalizar transacciones, sino conseguir que esa tecnología se traduzca en más empresas formales, mayor inversión, mejor acceso al crédito y mayor productividad.
La lectura de la ABM frente al Paquete Económico 2027 es, en esencia, un respaldo condicionado: mantener el grado de inversión y ordenar las finanzas es necesario, pero México requiere algo más que estabilidad fiscal para crecer. Necesita inversión privada, infraestructura, empresas públicas más eficientes, mayor formalización y una base tributaria más amplia.
Y ahí estará la verdadera prueba del paquete que Hacienda entregará al Congreso: si sólo corrige las cuentas públicas o si consigue crear las condiciones para que la economía finalmente crezca a una velocidad acorde con su potencial.
@JErnestoMadrid
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