Fotografía: Redacción CIgdl.
La Administración de los Estados Unidos informó que evaluará de manera individual cada solicitud de ingreso de buques petroleros a Cuba, tras autorizar recientemente la entrada del buque ruso “Anatoli Kolodkin” bajo criterios humanitarios.
Durante una conferencia de prensa, la vocera presidencial Karoline Leavitt aclaró que esta autorización no representa un cambio en la política de sanciones que Washington mantiene sobre La Habana. El carguero, que transporta aproximadamente 740 mil barriles de petróleo —unos 100 mil toneladas de crudo—, se encuentra actualmente en aguas cubanas y se espera que arribe al puerto de Matanzas en las próximas horas.
Según Moscú, el envío se justifica como asistencia humanitaria. La Casa Blanca confirmó que este argumento fue suficiente para permitir la operación, pero subrayó que las sanciones existentes continúan vigentes sin modificaciones.
Leavitt enfatizó que cualquier decisión futura sobre embarcaciones similares será analizada caso por caso. “La postura de Estados Unidos hacia Cuba no ha cambiado; las autorizaciones puntuales no implican una flexibilización general de las restricciones”, afirmó. La portavoz añadió que la administración mantiene la facultad de interceptar cargas contrarias a su política, pero puede conceder excepciones cuando la situación lo amerite.
En respuesta a comentarios recientes de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sobre la posibilidad de reanudar algunos envíos de petróleo a la isla, Leavitt se limitó a reiterar que las decisiones se tomarán según cada caso concreto, sin dar más detalles.
El anuncio ocurre en medio de una crisis energética en Cuba, que tras casi tres meses con importaciones de petróleo muy limitadas enfrenta apagones y un severo racionamiento de combustible. Desde finales de enero de 2026, la administración anterior intensificó las sanciones al país caribeño, complicando aún más la llegada de combustibles.

