Fotografía: Redacción CIgdl.
En un contexto de creciente incertidumbre global, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, lanzó un llamado urgente a Estados Unidos y Israel para frenar la escalada de violencia en Oriente Medio, advirtiendo sobre el riesgo de un conflicto fuera de control con graves consecuencias humanitarias.
Desde Bruselas, donde se desarrolla la cumbre de líderes de la Unión Europea, el diplomático subrayó que la prolongación del conflicto podría desencadenar impactos económicos a nivel mundial, afectando especialmente a los países más vulnerables. Durante su intervención, acompañado por António Costa, insistió en la necesidad de priorizar la paz y la protección de la población civil.
Guterres también dirigió un mensaje directo a Irán, instándolo a detener las agresiones en la región y a respetar las resoluciones internacionales, incluida la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Alertó que cualquier interrupción prolongada en esta vía clave tendría efectos devastadores para millones de personas ajenas al conflicto.
En paralelo, los líderes europeos discutieron medidas para hacer frente a la crisis en Oriente Medio, así como el apoyo a Ucrania y los desafíos económicos derivados del aumento en los costos energéticos. En este escenario, Guterres reiteró la urgencia de fortalecer el multilateralismo y el respeto al derecho internacional como pilares para evitar una mayor desestabilización global.

